ANNE CARSON: UN NUEVO MÉTODO PARA DIBUJAR PÁJAROS







"El guante del tiempo" por Edward Hopper


Cierto no soy más que la sombra de un pasajero en este planeta
pero a mi alma le gusta vestirse con elegancia
a pesar de las manchas.
Ella atraviesa la puerta.
Se quita su guante.
Acaso voltea la cabeza.
Acaso cruza la pierna.
Ésa es una pregunta.
Quién está hablando.
También una pregunta.
Lo único que puedo decir
es que no veo ninguna prueba de otro guante.
Las palabras no son una frase, no te demores en ello.
Demórate en esto.
No es un tiempo vacío, es el momento
en que las cortinas revolotean dentro del cuarto.
Cuando se prepara la lámpara.
Cuando la luz da contra la pared justo ahí.
¿Y el guante?
Entonces se elevó: la vida que ella pudo haber vivido (par les soirs bleus d'été).
Da la casualidad
que la pintura es inmóvil.
Pero si acercas la oreja al lienzo oirás
los sonidos de un gran estribillo que va avanzando.
En algún lugar alguien viaja hacia ti,
viaja día y noche.
Pasan abedules sin hojas.
El camino rojo se desvanece.
Toma, agarra esto:
una prueba.
Da la casualidad
que un buen guante de etiqueta
mide 22 centímetros del dobladillo a la punta de los dedos.
A este guante lo "tomaron por la espalda"
(como dijo Godard de su King Lear).
Mientras escuchaba a sus hijas Lear
deseó ver sus cuerpos enteros
estirados a lo largo de sus voces
como cabritilla blanca.
¿Pues en qué difiere el tiempo de la eternidad salvo en que
lo medimos? ~

— Traducción de Tedi López Mill


El viejo suéter azul de papá

Hoy cuelga del respaldo de la silla de la cocina
     donde siempre me siento, cuelga
     del mismo respaldo de la misma silla donde él solía sentarse.

Me lo pongo al entrar,
     como él solía, sacudiendo
     la nieve de sus botas.

Me lo pongo y me siento en la oscuridad.
     Él no haría esto.
     Lajas de frío caen desde el hueso de la luna.

Sus leyes eran un secreto.
     Pero recuerdo el momento en que supe
     que perdía el juicio dentro de sus leyes.

Estaba de pie en la curva de la entrada cuando lo vi.
     Llevaba puesto el suéter azul con los botones abrochados hasta el cuello.
     No sólo porque era una calurosa tarde de julio

sino la mirada en su rostro...
     como un niño a quien la tía vistió temprano por la mañana
     antes de un largo viaje

en trenes fríos y venteados andenes
     sentado muy rígido en la orilla de su asiento
     mientras las sombras, como largos dedos,

sobre almiares dejados atrás,
     aún lo estremecen
     porque él viaja mirando hacia atrás. -
      
Este poema forma parte del libro La escuela de Wallace Stevens: Una antología
     de la poesía estadounidense contemporánea, con textos introductorios de Harold Bloom, y la selección y traducción de los poemas por Jeannette L. Clariond, que aparecerá próximamente en Editorial Pre-textos.


Audubon

Audubon perfeccionó un nuevo método para
dibujar pájaros que declaró suyo.
Al pie de cada acuarela escribía “tomado del natural”,
lo que significaba que abatía los pájaros

y se los llevaba a casa para disecarlos y pintarlos.
Dado que odiaba las formas inmutables
de la taxidermia tradicional

construía armaduras flexibles de madera y
alambre
sobre las que disponía la piel y las plumas del pájaro
–o en ocasiones

pájaros totalmente destripados–
en poses animadas.
No sólo el armazón de alambre era nuevo, sino también la iluminación.

Los colores de Audubon se sumergen en tu retina
como un reflector
rastreando el cerebro de arriba abajo

hasta que apartas la mirada.
Y acabas apartándola.
No hay nada que ver.

Puedes pasarte el día mirando estas formas
verdaderas y no ver el pájaro.
Audubon concibe la luz como una ausencia de oscuridad,
la verdad como una ausencia de desconocimiento.

Es lo contrario a un día apacible en Hokusai.
Imaginemos que Hokusai hubiera abatido y
rearmado 219 leones
     y luego hubiera prohibido a su propio pincel pintar la sombra.
    
     “Somos lo que logramos hacer de nosotros mismos”, Audubon declaró a su esposa
     durante su cortejo.
     En los salones de París y Edimburgo
    
     donde recaló para vender su nuevo estilo
     este francés nacido en Haití
     se hizo iluminar
    
     como un noble rústico americano
     desplegado en las poses impolutas del Gran Naturalista.
     Le amaban
    
     por el “frenesí y el éxtasis”
     de la genuina realidad americana, especialmente
     en la segunda (y más barata) edición en octavo (Birds of America, 1844). ~
    
     Versión de Jordi Doce

Autobiografía de Rojo

VI. Ideas

 A la larga Gerión aprendió a escribir.
                               _______________

María, la amiga de su madre, le regaló un hermoso cuaderno japonés con portada fluorescente. En la portada Gerión escribió Autobiografía. Adentro anotó los hechos.

Totalidad de hechos que se conocen acerca de Gerión.
Gerión era un monstruo todo en él era rojo. Gerión vivía
en una isla del Atlántico llamada el Lugar Rojo. La madre de Gerión
era un río que desemboca en el mar el Río de la Dicha Roja el padre de Gerión
era oro. Algunos dicen que Gerión tenía seis manos seis pies algunos dicen que alas.
Gerión era rojo también lo era su extraño ganado rojo. Heracles llegó un
día mató a Gerión se llevó el ganado.

Después de los Hechos puso Preguntas y Respuestas.

PREGUNTAS ¿Por qué mató Heracles a Gerión?
     1. Por violento
     2. Lo tuvo que hacer era uno de Sus Trabajos (10°)
     3. Se le metió la idea de que Gerión era la Muerte de otro modo  podría vivir para
     siempre.

FINALMENTE
Gerión tenía un perrito rojo Heracles también lo mató.
De dónde saca sus ideas, dijo la maestra. Era día de Padres y Maestros en la escuela.
Estaban sentados codo a codo en los escritorios diminutos.
Gerión vio cómo su madre se quitaba una brizna de tabaco de la lengua antes de decir:
¿Alguna vez escribe algo que tenga un final feliz?
Gerión se quedó pensativo.
Luego se estiró y con cuidado retiró la hoja escrita
de la mano de la maestra.
Se encaminó a la parte posterior del aula, se sentó frente a su escritorio de siempre y sacó un lápiz.

     Nuevo Final.
     Por todo el mundo, las hermosas brisas rojas continuaron soplando en armonía. ~

Traducción de Tedi López Mills


BREVE DISERTACIÓN SOBRE EL HEDONISMO

La belleza me desespera. Ya no me importa por qué, sólo quiero escaparme. Cuando miro París, me vienen ganas de agarrar la ciudad entre las piernas. Verte bailar ahí es una despiadada inmensidad, igual que un marinero en medio de una mar totalmente serena. Toda la noche brotan en mí deseos redondos como duraznos. Ya no recojo lo que cae.



BREVE DISERTACIÓN SOBRE LAS DESFLORACIONES

No son tan numerosas las acciones en la vida. Entrar, salir, entrar secretamente, cruzar el puente de los suspiros. Cuando me deshonraste, supe que el deshonor es una acción. Pasó en Venecia, y hace que las cuerdas vocales se me hinchen. Anduve retumbando por Venecia, por arriba y abajo de los puentes, pero vos te habías ido. Luego, ese mismo día, llamé a tu hermano por teléfono. ¿Qué te pasa en la voz?, me preguntó.


BREVE DISERTACIÓN SOBRE LAS ESPERANZAS

Pronto espero vivir en una casa totalmente de goma. Imaginen qué rápido podría pasar de un cuarto a otro. Basta con rebotar y ya llegaste. Tengo un amigo al que en la guerra una bomba incendiaria le derritió las manos. Ahora, una vez más, aprenderá a pasar el pan a la hora de la cena. La vida es aprender. De hecho, espero invitarlo esta noche. Aprender es del mismo color que la vida. Él dice cosas parecidas.


BREVE DISERTACIÓN SOBRE ADÓNDE VIAJAR

Me fui de viaje a un lugar en ruinas. Había tres portones entreabiertos y un alambrado roto. No eran las ruinas de nada en particular. Allí llegó un lugar y se estrelló. Quedaron, luego de eso, las ruinas de un lugar. Y la luz se posaba sobre ellas.



BREVE DISERTACIÓN SOBRE CAMINAR PARA ATRÁS

Mi madre nos prohibía caminar para atrás. Porque eso hacen los muertos, nos decía. ¿De dónde habrá sacado aquella idea? Tal vez de alguna mala traducción. Los muertos, finalmente, no caminan hacia atrás, sino más bien detrás de nosotros. Carecen de pulmones y no pueden llamarnos, pero amarían que nos diéramos vuelta. Muchos de ellos son víctimas del amor.

Traducción de Ezequiel Zaidenwerg.

Fuentes: http://letraslibres.com/, http://www.zaidenwerg.com