EXTRACCIÓN—NOTAS DE UN DIETARIO. POR BENITO DEL PLIEGO





14 de marzo

En caso de incendio inflamarse con él, hinchar las letras, ver cómo se retuerce el metal en que se apo­yan. Una sola mención las modifica en esta fragua.

Carnes desprendidas, serif a serif, de otras letra. Despojadas de quién las desposó, su forma misma caligrama sin más fin que finar.

Y luego, sobre la página, sus cadavéricas muecas. Verlas gesticular su comedia sin pedigrí; verlas re­chistar, alienadas por otro mal —el del papel mo­neda.




26 de marzo



La escritura se convierte en salida.

Todo se esfuma lábil como el cigarrillo. Se mira en el espejo y ve ojera, incapaz de distinguir qué le re­quisan.

Ellos también suben y van, se asoman a las ventanas de socorro y puede leerse un “RÓMPASE” escrito so­bre su frente. “RÓMPASE”, pero solo rompen el sentido.



Agenda 2007



01.01.07

1

Es día uno. Es muy difícil darle forma. Siento cómo la arena se desliza, cómo se deslizan las trenzas: empapan y dan vida. Contemplo, viajo en él como se viaja en un caballo. Me adorna, me prefigura, me habita. Digo yo y es él; sin embargo no consigo dar­le forma.

2

Hoy es día uno y no consigue darle forma. El tiem­po sobrevive, recuerda los ríos. Piensa que los ríos son, luego mira la roca pulida. Mi osamenta es una piedra, mi cuerpo un mundo; gira con él y todavía trata de imaginar qué hará cuando no lo piense. El agua me lleva, se lleva la ceniza de los incendios. Es día uno.



15 de enero 07

¿Es la nieve acaso un síntoma de lo que queda? ¿Es la nieve acaso lo que queda? ¿Es acaso un son, silencioso y frío?

Se entrega nuevamente a la palabra: se eleva, nada yace ya, nada hace de ella un haz, es una pequeña fórmula: dislocación = dis (+ loca) acción = disolu­ción = cantera de sí misma.



15 de febrero

Da a los demás los consejos que debería darse a sí misma.

Sólo ella puede ver el futuro pero los ojos aún están
deslumbrados por el sol de la mañana: conduce hacia
oriente en un caballo desbocado, vale rogar mise­ricordia.

Lo importante es que te veas, no con los ojos de quien mira hacia dentro y desconoce el mundo, sino como la que va pegada a sí misma por el tacto. Ese cristal tal vez lo está labrando el tiempo.



9 de agosto

1

Algo al fin, por acumulación o muletilla, por emo­ción. Plaga o plegaria para esta plantación.
Se dobla día y noche repitiendo sin llegar a lo que tiene: un día más para trazar un gesto más. La ne­cesidad y la constancia.

2

Algo que retoma el deseo: respiración, humor, hambre. Desembarcamos con la sensación de que nadie antes prendió esta luz.

Usinas, serruchos… todo vale como tengas dientes, o
huecos, o algo pronunciable, listo para arder.

3

Concordia de estrellas y electricidad. La fronda y el
cielo, la carretera y el campo. Tanta exactitud como ganas de emborronarlo.

4

Pesadillas, premoniciones, lamentos. Apenas queda una vibración. Es verdad: una nota puede repetirse sin que nadie la escuche



Boston, 11 de octubre

1

Quedarse fuera, desaforar; desvariar: mirar la vía desde otra vereda. Una especie que cambia: disyun­tiva.

Nunca profundizar, dejar que salga. Dejar a flo­te la flor. Dejar huella de hogar, deshollinar, dejar mesa y manjar, desanudar, el cuarzo descuartizar, desenterrar (oh, Lázaro) al aterrado y no mirar con mimética mirilla: desubicar, desmejorar, desenredar, desalojar, salir de sal, saldar, quedarse fuera.

2

Sujeto estoy, anoto lo que dice. Compongo des­composición, putrefacción profiero. Los insectos llegan, llegan las letras. Dividiéndome me voy: a unos
pocos metros otros pocos troncos. Son, como yo, incesante cuerpo que talar.



AGENDA 2008




4/18/08

1

¿Qué buscas, lectora/lector? ¿Qué buscas aquí? ¿Con qué comparas estas extremadas letras? ¿Lees en nombre de quién? Yo duda. La versificación di­versifica. Da señal. Tiempo y espacio son letra. Da señal. Testimonia omnia, ¡eah!

2

Despierta, hermano, esta planeando el día y por la cuesta rueda en enramada el sol. Desciende en di­cha o en desdicha, en aprensión o aprecio. El ca­mino flanqueado de casas, el camino de signos, de sombra y de luz. Recorre así el día su humor sin mapa, su escarpado humor y su vegetación: cantan­do esta alegría ciega y alegre, inútil y alegre, palabra y alegre; como mirada, como despertar, más alegre que un paisaje de barruntos.

Dale ahí, hermano pollo, dale ahí, donde el calor del sol hace espinacas y las despliega. Crece con ellas, disuelve tu sal en su raíz aunque, como som­bra, todo gire y se pierda.

Qué hermosura rotar así, sí. Despierta, hermano sombra, hermano adiós, hermano nunca; José Luís, Lincoln, Genoveva. Todo un mundo aquí, en el lugar mismo de la ausencia, lejos de ti, formándose en sí mismo.



7/18/08

Comienzan por cortar las ramas más altas para des­pués rebajar la copa con una motosierra. Parece tarea fácil golpear con un hacha el tronco, abriendo cuñas en el árbol. Pero va más allá, pero es más complejo. Hay que cortar primero las ramas más fuertes y la copa para que no te arrastre en su caída; y luego tronco, y aún después de caído hay que hacer de su cuerpo leña sangrante. El mochón durante años sigue renaciendo.

Hijo, mantén a mano un hacha para ir degollando a sus hijos.

No es que no haya respuesta, es que no te atreves a ponerla en práctica.



11/13/08

La ciudad y el fuego. Las luces y las brasas que re­viven, que respiran.
Lo mira arder, mira el descenso y él es algo que a través de él brota en su rato de nada, hipnótico. La mañana empieza, sonido de lluvia, pisada en las hojas.

Piensa el camino; a dónde lleva el camino, cómo y dónde ese camino, el recorrido imaginario cuántas veces… Todo eso.

Luego vuelve el fuego, luego vuelve esa respiración
hacia la llama que desea arder, que se muestra y se pospone y lleva en sí la ciudad a punto de ceniza.

Luego vuelve el fuego, el fuego y el camino, la ciu­dad.




Agenda 2009





1/19/09

Baja la ladera cifrando sus pasos sobre la nieve. Sube pensando en lenguaje, de quién es ese tú con quien él habla, por qué ese tú es un yo, por qué la identidad hace sentido.

Los cercados que atraviesa sin saber qué infringe. Los
lugares donde no hay claridad.

Vuelve pensando en el poema sin pueblo. No puedo.
Luego piensa en la palabra pueblo. Poema sin po­blación, no menos poblado. Poema sin nación, no sin habla. Poema común, que pone a cada uno (una a una) junto a sus demás. Lógica de los fluidos.

¿Poema sin nación? No nación de aniquilación; de hecho nación y allí la ilusión (la lesión), y hablar de otra noción, de la conciencia de frase.



1/29/09

                                                                                           Leyendo Trasluz de Méndez Rubio

El incendio azul que se desplaza sobre las montañas.

Arrasa su esfumato la copa de los árboles (que es­peran, que aguantan).

No importa que sea frío su calor. Ni que haya sur­gido de la noche (y que vaya hacia ella). Los perfi­les que prenden, lo presente y nunca visto. ¿Hasta dónde llegará su llama? ¿Cuántos ojos puede des­pertar?

Me abrigo en su recuerdo (mientras dura). Espero ya
sus nuevas formas.



Tuesday July 21st, 2009

Idéntica pregunta: ¿será idéntica a sí la identidad?

La noche aquella de la repulsión y del desquicio, la
noche de la arrasada toma de contacto con la dentada
edad (la identidad): grieta o I griega. La cansada extrañeza de lo que ya. Y ya no es la noche aque­lla sino el estar que se pregunta, otra vez el mismo, otra vez y otra vez él mismo.

Pero basta, basta de esperar que ese otro nos redima.

La misma pregunta, la misma ansiedad (la edad), la
misma forma de saltar sobre las zarzas a ver si la sangre engrasa o devuelve el deber. Y uno le roba allí al otro el pan, y allí a uno le cercan, y allí una va y le dice “ven” y allí va, y allí la luz de la an­siedad (la edad). Escribe y quiere escribir, y que alguien conteste, y volver a escribir y escribir el mismo, el mismo despertar, la misma tendencia a detonar.



August 1

a José Kozer
1

En la confusa estancia está (ah!), está. Dice “bien” fundemos la marca y luego la marca no y no hay más y basta.

Llave y a nada lleva. Ese arrasado yo está (ah!), está
(ah!) y nada llena.

¿Quién puede con la vida dada?, ¿quién sólo con soledad?

No sabe, no sabe y aguarda y no sabe lo de estar, y está
(ah!).

2
Y cuál es la batalla. Cuál y basta! Diga a dónde, diga qué, que lea para qué. ¿Para pelear? No dicen más. Qué cáscara si todos han caído (idos), casas carcomidas (idas), otra vez destruidas (idas) y para qué y con quién y contra qué y contra qué. No pro­fundiza: en el desván está (ah!), está (ah!), está.

3

Y habla de qué, y dice querer, y decirte qué.

Otra apuesta es tomar la manta y rodar y en el transcurso dar un blando bla-bla-bla. ¿Y luego qué? Más hablación y luego más. Y qué después qué, si no hay más que más y más.

4

Es una simple práctica: partir y platicar. Ni sobrie­dad ni sorpresa. Yo estuve allí, yo puede estar, yo dije qué de aquel lugar. Y luego la lírica, la lúcida encía con la que mascullar lo de acullá: llovizna, lloriquea, yoyea y agrieta. Qué grata es. Y todo esto para no enfrentar la soledad (la sobriedad). Qué menos que dar lo poco que nos queda.



Agenda 2010

Friday, February 5.

Una mota tras otra, una gota tras otra, un copo detrás de otro, otro copo cae y otra capa (de nie­ve) y otra rodada de hielo y otra rama y otra rama y otro día tras otro y así (en la tormenta) (y en la pla­ya) (junto a ti) como en la arena de Willmington, (Wrightville, North Carolina), grano tras grano la arena (arena de playa) nuestros pies sobre los res­tos de millones de conchas marinas (conchas y requetecontraconchas) y así una palabra detrás de otra y el mundo nevado es negativo de la agenda en la que va anotando una letra tras otra, tras una O otra T, otra R, una A.

Sunday, Feb. 14

Y ahora vamos a cantar, vamos para que salga de rosca cualquier abolición. Salvarle la vida, saldárse­la si es enero, si es febrero peor porque entonces sí saltaste al vacío de la voracidad, la tumba es fría, etc.

Vamos a salir a cantar, vamos a tomarnos una buenas
vacaciones, unas cervezas, una zanja digna de au­tomóvil. En ella viviremos como quien quiere dar­se a conocer o dominar su vocación de hombre in­fecto.



11/30/10


Parece que algo ha quedado grabado ha quedado en tu memoria blanda mente grabado. Una especie de despiece sentimental. Me moría al datar. No es po­sible no puede poner fecha porque tal recordar (re­cord) no es memoria, es sentimiento, es sedición. Grabada queda la desolada hada, el desamparo del aro. No puede parar su recuperación no se trata de información no se trata de tratamiento, se trata de una impresión. Algo quedó, apenas un poco; sufi­ciente ente deficiente.