LA NOVELA DE LA POESÍA (FRAGMENTOS). TAMARA KAMENSZAIN







¿Ya hablé de la muerte?
Murió mi hermano
murieron mis padres
murió el padre de mis hijos
tantos amigos murieron
y dije y digo que no están más.
¿Eso es hablar de la muerte?
Dejé anotado que se fueron
les dediqué libros los nombré
por sus nombres me anoticié
de que nadie me contestaba.
¿Eso es hablar de la muerte?
Ensayé todo lo que pude
insistí con estribillos ajenos
“debajo estoy yo” “debajo estoy yo”
pero Pizarnik ya había nacido
enterrada Alejandra Alejandra
se hizo llamar desde chica
y eso sí que es hablar de la muerte.
Yo solamente la cito
porque nací en una generación
y eso no es hablar de la muerte
si el cuerpo camina solo
plegarse con otros al paso del tiempo
es un deporte literario:
“La muerte y la vida estaban
En un cuaderno a rayas”.






El padre de mis hijos
fue un hombre de palabra
moribundo les decía a las enfermeras
cuando le preguntaban cómo se sentía
acá estoy en la dulce espera.
Maestro en el arte de decir
inesperadamente por sorpresa
lo que nunca nadie quiere escuchar
ese hombre se estaba yendo
a parir su propia muerte.
Pero cómo hablar de la muerte de él
si mis hijos mis ojos los ojos de ellos
puestos en el pasado miran el futuro
ellos que nacieron en una generación
donde el reality show da miedo
ellos seguramente quieren saber
si es verdad o es mentira
lo que una madre escribe.
¿Cómo hablar de la muerte entonces
sin haberse muerto?
Cuando ellos descuenten mi tiempo
el tiempo de su padre volverá a visitarlos
y otros duelos otros sueños
de infancia revisitada los fortalecerán
para la vida por fuera lejos
de mi cuaderno a rayas.
Por eso por ellos digo:
no hablé y no creo que hable
por ahora.






Osvaldo Lamborghini es el límite.
No puedo hablar de la muerte
como lo hizo él
pero quiero comunicar al menos
su modo de ser en la poesía.
Cuando el último día de un seminario
les leí a mis alumnos esos versos de él
que dicen:
“Nací en una generación.
La muerte y la vida estaban
En un cuaderno a rayas”
quise regalarles un momento autobiográfico
una foto de época donde se abriera
la evidencia de la imagen como enseñanza realista
pero también en estado de power point
quise proyectar entre ellos y yo
un pacto de autoridad que hable por mí
de lo que yo no puedo hablar:
de la muerte
de los que no están más
del tiempo que pasa.
Porque hubo habrá hay generaciones
(demás está decir que “hay cadáveres”)
no crean en Rimbaud joven para siempre
hay rockstars pelados hay malditos en muletas
Lamborghini en cambio nació viejo
y eso sí que es hablar de la muerte
a ver si les queda claro.











Vallejo de la muerte extrajo vida
eso también lo enseñé
¿se entiende que no es una estupidez optimista?
Pero “Cadáver lleno de mundo” me consta
es un verso que ya no impresiona  
porque ahora el cadáver es lo que hay
no salgamos entonces a cazar fantasmas
innovemos para el oído la dirección de lo dicho
es lo que hay es lo que hay es lo que hay
un estribillo despreocupado nos avanza el milenio
ahora Alejandra diría debajo
no estoy yo debajo
no estoy yo
y está bien que así sea
para que la política se despeje de sus sombras
ahora el héroe muerto vivo de Vallejo
es un vivo muerto de Gambarotta que se llama
                           Héroe.
            Es lo que hay es lo que hay
              una épica de lo que no
                            hay
muerto el suicidio a nadie se le ocurriría resucitar
eso ya fue ya fue ya fue
otro estribillo que me suena.
¿Será una manera de hablar de la muerte?
Sí.






El último poema que escribió O.L.
es un epitafio que termina diciendo
“No escribió / poesía / sin / embargo /
la tenía // Toda adentro: igual / desdeñoso/
impertérrito / NO /
elegía”.
Escribir el propio epitafio
no como un chiste de humor negro
es contar el futuro en pasado
decir que ya fue lo que va a venir
es lo que hay sobre la raya de la vida
un epitafio hogar de los que se animan
por adelantado a hablar de la muerte.
¿Eso es escribir poesía?
Para Lamborghini
                               parece que no.







Conclusión:
entre el dolor y la alegría
de estar viva
escribir poesía para mí
es dar y recibir una promesa
de supervivencia
hay corte de verso pero también hay
un verso que se encabalga con otro
si van de la mano ¿cuentan algo?
no sé pero te aseguro
que con toda el alma quieren seguir contando
para que mañana si me queda tiempo
yo te pueda pasar en claro mi cuaderno
escribirte por ejemplo un ensayo titulado
la novela de la poesía.
¿Será eso hablar de la muerte?
Vos sabrás…