FÁBULA. EDUARDO PADILLA







la hormiga es lingüista,  
el elefante que la hormiga escala
es el resto del mundo.

al fabulista le parece que
esto es fácil de entender.



el elefante huele a viejo
costal
lleno de próstatas,
tiene ojos de mar muerto
y una arruga por cada palabra
en el acervo de la hormiga.


la hormiga tiene esposa,
quien observa la travesía del marido con catalejo
y lo aconseja
usando
la misteriosa telepatía
que el fabulista le atribuye a las hormigas.


Impera, piensa la hormiga, cuando ve al marido remontar por el lomo.

Conduce, cuando lo ve debatirse con las arrugas del cuello.

Hazlo llorar, cuando éste agita las antenas
                      en su minúsculo frenesí
                      de hormiga lingüista
                      haciendo señas
                     desde la cima del cráneo.