LONELY CHRISTOPHER - TU CASA EN LLAMAS



Poemas de Tu casa en llamas (Kodama Cartonera, 2015)
Traducción de Dante Tercero


El diablo está en los bosques

Qué es esta máquina, a qué árbol de magnolias
sigue la humillación mientras todo dice
alterarse, dónde interpreta el cuerpo, de qué lugar
se desarrollan con un tambaleo oleadas de galanes
distraídos, con una sordera que atolondra al alcance, siendo
como una hoja rota atascada en un fuerte mercado,
lloriqueando? La posición de la almendra vuelve a respirar
a proximidades elegidas de los personajes a la
deriva, no abundan en aspectos ampliamente perdonados.
El cordero está ahogándose en su metáfora, dios se está
masturbando viendo su anuario escolar, y
el diablo está en los bosques.




Cupones de comida

¡Gobierno!
Tu pequeña cara de murciélago arruga el entrecejo
a través de cámaras morosas e insolventes;
gracias por el dinero gratis
que usé para comprar cigarros y cerveza Ballantine
antes de invitar a un chico a casa
para coger sobre un cisne.
No pises sobre mí,
estoy cubierto de lubricante.




Tu casa en llamas

Si me tienes, estás tratando de quedarte para siempre.
Clint Eastwood es cultura popular; Dios solamente quiere
vivir Su vida. ¿No es divertido cuando alguien dice:
“Es siempre el último lugar en el que buscas”? Claro que lo es,
¿por qué seguirías buscando después de haberlo encontrado?
Yo me podría ir a vivir a Canadá y seguiría siendo un americano.
Negocios primero, placer después; esto terminará
en lágrimas. Feliz cumpleaños, queridos todos, el cuarto
está tan tranquilo que puedo escucharme sorbiendo café.
Mátenme. El brazo de mamá volvió a crecer más pequeño pero, ey,
¿qué puedes hacer? Yo no puedo solucionarlo, no puedo
vivir de pan y cigarros, dejadez. Aún
debo convertirme en un gran poeta. Partes del medio oeste
son completamente inhabitables, según mi hermana.
A lo mejor, esto no es más que un momento de aprendizaje, talento
extremo, casi increíble, sangrando de la oreja de
un cisne en Brujas. Yo no te necesito, yo no te quiero,
la luz tan ligera que flota, la oferta apenas dolorosa,
niñas que se arrojan a la primavera.
Estoy realmente realmente enamorado; no hay mucho más que
reportar.
¿Qué me dirías si estuviéramos en la habitación
solos y juntos, qué salvarías de
tu casa en llamas?





Todos los años buenos

En el año de 1993 en el estacionamiento municipal
una mujer desafortunada colapsó contra su coche
y su arete se zafó y ella cayó de rodillas sobre él
el sol era blanco y el techo aplanado
y algo diabólico le pasó en el cráneo
donde su columna atravesó su cerebro como un juguete
de igual modo cerca del fin del milenio
en la ciudad un tío que la familia rechazó
demacrado en una cama angosta con tubos en él
abrió la boca mientras sus pulmones se llenaron de sangre
y la enfermera negra soltó su revista
en el año de 2009 el hombre del camión aulló
en el pecho de algún policía descuidado fuera de servicio
cerca del carril de autoservicio en un restaurante local
después de atropellar involuntariamente una carriola
con una niña de cuatro semanas de nacida dentro que
una madre dejó desatendida por tan solo un segundo
y después en el año en que terminaba el mundo (2012)
en los sitios exactos de los grotescos accidentes provincianos
donde la cotidiana y poco apreciada pérdida
se drenó de la cronología de ruines historias
fuentes lustrosas surgieron de adentro de la tierra
y se lanzaron hacia donde los años aumentan hasta volverse un cielo
y dios se asomó por la ventana del lado del pasajero
de su recién estrenado auto de lujo
en la interestatal empírea a tiempo para guiñar
a los escupientes grifos extendiéndose celosamente
hacia algo que yo sé que voy a cargar
pero temo que nunca vaya a aprender a decir.