DESEQUILIBRIOS DE LA ESCRITURA 2015: ESTHER M. GARCÍA





Parafilia sapiencial: Lecturas 2015


1.- Decreación de Anne Carson (Vaso Roto Ediciones, 2014)

“El amor es un signo de nuestra maldad”.
Entropía pura es, quizá, el término adecuado para señalar este libro que cimbra nuestras bases sobre la literatura contemporánea. Carson, con solvente maestría, nos lleva por la disolución de las formas para volver a re-crear el camino. La disolución del yo se lleva a cabo desde la raíz: el lector deja su rol pasivo para convertirse en Safo, Virginia Woolf, Marguerite Porete, Longino, Simone Weil y hasta la misma Anne Carson rememorando, en un sueño,  a su padre.


2.-Cartas de cumpleaños de Ted Hughes (Lumen, 2013)

“Tu infernal pluma era como un hierro candente”.
Mucho se ha escrito sobre la polémica pareja conformada por los poetas Ted Hughes y Sylvia Plath. Los detractores del poeta inglés pidieron, durante años, su cabeza en bandeja de plata. Hughes nunca dio el brazo a torcer más que para acomodarse en su escritorio y seguir escribiendo. Fruto de los demonios que acechaban al poeta, por el suicidio de Plath, nació este libro, único en la factura del poeta inglés y que rememora el tormento y el amor de una de las parejas más emblemáticas de la literatura del siglo XX.


3.-Nu)n(ca de Luigi Amara (Sexto piso, 2015)

¿Qué ve la mujer que mira en otra dirección? ¿Qué ve la mujer que se niega a la conquista de la mirada, que ofrece su nuca, su espalda o un hombro, como un signo de interrogación?
Ver en lugar de ser visto. Un cuerpo en la mira, esperando el disparo del ojo inquisidor, del obturador, de un dedo que profane su otredad. ¿Qué cosa es un libro, sino un cuerpo esperando en el vacío a ser penetrado por la mirada? Nu(n)ca es una escritura que nos recuerda por momentos a la novela de Salvador Elizondo, Farabeuf o la crónica de un instante, pero también remite a la Traición de las imágenes de René Magritte.


4.- La historia de mis dientes de Valeria Luiselli (Sexto piso, 2013)

“No se subastaban objetos, sino las historias que les daban valor y significado”.
Esta novela es una caja china llena de historias en donde el protagonista principal no es Carretera, el gran showman y subastador, sino los dientes. Mentira. No son los dientes, es la manera de narrarlo, de “vendernos” la historia que con gran humor y locura nos entrega Luiselli.


5.- Heracles, 12 trabajos de Christian Peña (UAZ, 2012)

“Un lector es un hombre que corta cabezas. Ese es su trabajo”.
Este libro se re-apropia del mito griego de Hércules y lo reinserta en un contexto actual, dotándolo de una belleza cruda y de erudición. En este ready-made el poeta mezcla prosa poética, verso libre, el soneto, prosa ensayística y diversos recursos narrativos y retóricos para darle cuerpo a la serie de episodios que conforman este libro.


6.- Cómo se hace una chica de Caitlin Moran (Anagrama, 2015)

"Estoy tumbada en la cama, al lado de mi hermano Lupin.
 Él tiene seis años y está dormido.
 Yo tengo catorce. Estoy despierta. Me estoy masturbando.
 Miro a mi hermano y pienso, con dignidad. "Esto es lo que querría él. Querría que yo fuera feliz."
Masturbación, adolescencia, kilos de más y mucho humor negro es lo que abunda en las páginas de esta novela. Johanna Morrigan se convierte en Dolly Wilde después de pasar por varias metidas de pata en su camino para convertirse en “mujer”. Moran rompe con el estereotipo de la chica dulce y rosa para mostrar la realidad desnuda de lo que es, y significa, el culto social y familiar de convertirse en mujer.


7.- El monstruo ama su laberinto de Charles Simic (Vaso Roto Ediciones,2015)

“Ars poética: Me comí las gallinas blancas y dejé la carretilla roja bajo la lluvia”.
Este libro refleja el interior de uno de los poetas más importantes de la poesía norteamericana. El laberinto no es más que una proyección mental de este autor que nos entrega por medio de la ironía, la autobiografía y el ingenio una contemplación única de la crudeza del mundo y la poesía.


8.- La casa del dolor ajeno de Julián Herbert, (Random House Mondadori, 2015)

“ Esa noche, leyendo las noticias en un hotel de Providencia, decidí que la masacre torreonense podía no importarle a nadie pero funcionaba para mí como el escudo de Perseo: un círculo pulimentado por el tiempo en cuya superficie logro atisbar, sin verme petrificado, la cabeza de Medusa en la que se ha convertido mi país”.

Este libro es un western posmoderno. Por medio de la crónica, el ensayo,  y entrevistas, Herbert revive y crítica aquellos episodios llenos de sangre y violencia que la historia oficial trata de olvidar. La matanza de 303 chinos en Torreón supone uno de los más terribles episodios de la historia nacional y conforma, a su vez, uno de los tabús centrales de la historia coahuilense.


9.- En un principio era el hambre de Chantal Maillard (FCE, 2015)

“Escribo para que el agua envenenada pueda beberse”.
Maillard no tiene miedo de desollarse lengua y labios al pronunciar la palabra “hambre” y lo que ello implica. Desde las trincheras el lenguaje la poeta española nos ofrece una visión de la desolación ya la extrañeza ante aquellas cosas que nos destruyen y, a la vez, nos alimentan.


10.- Retratos de familia de Karen Plata (FETA, 2015)

“Así debe ser el cielo, acaso el momento justo en el que el palo de un niño atraviesa el ojo de una vaca”.

La violencia resalta no sólo en las construcciones verbales, sino en la imagen nítida y fresca de la desolación familiar. Poemas que pueden existir por sí mismos, o en conjunto como un poema de largo aliento es lo que nos ofrece “Retratos de familia”, en donde el dolor jamás conoce la esperanza.