PRIMICIA: "ABRIL" DE DANIEL FREIDEMBERG



william eggleston




Abril 


Acá la noche. La
        hilera de luces
de la avenida, atrás,
y acá, ahora, alta, en la
noche, una estrella.
               ¿La misma?

No sé: una es-
trella, al-
go ahí, en
           lo alto
del mundo, en
el mundo,
que brilla,

como si
fuera a irse,
o no alcanzara
del todo a llegar.

Ni la palabra
ni el recuerdo:
una estrella,
tic de luz
puesto, vaya a
saber por
quién o qué, a brillar
sobre lo negro del presente,
y acá el presente, con
estrella y todo.

Estrella y
            todo:
            un gran
telón de escombros
se arrumba al fondo:
ni un comienzo ni un fin.

Miro esa luz que
la palabra “estrella” no toca.






Abril (II)

Miro esa luz que la palabra “estrella” no da.



Abril (III)

Rodaba en la pantalla
                de la mente
la palabra “estrella”
                      sin luz



Abril (IV)

Pasaba junto a todas esas letras.
Ya no del mundo era la estrella,
hacía de estrella para el alma.



Abril (IV)

La luz que un ramo
de ocho letras
puede dar



Abril (V)


Entre la luz
de la palabra “estrella”, y
 la luz
ahí, de la estrella, el alma,
con sus estrellas que
siempre hablan de más.



Abril (VI)

No deja ver, el ruido
de la palabra “estrella”, la estrella.



Abril (VII)

No era para los
ojos, para el
alma era esa
               luz.

¿No necesita ya
tal vez, de luz
                el alma?
Ni de alma la luz.