CAROLINA MASSOLA. PLANETARIA














la luz se me discierne esbelta
es a su mirada de roble
el pasaje que nos une
multiplicándosenos todo
en mareas   estrellas
viene cada partícula a nosotros 
para arrullarnos la boca
como se nos conmueven
hasta los temblores
y el Universo nos mira
en nuestro girar de cuerpos celestes
nos envuelven espirales
nos acunan todas las madres
ya florecemos entusiasmados
aquí y allá donde no hay sitios
más que resplandores









Todo lo que nos separa de la luz:

un tránsito
una ocultación
el temor antiguo
de un Dios









¿Cómo comprender que en esos corredores de polvo y gas
se estaban gestando los mares           los días,
los rumores de la escarcha
o el destino de la luz?

Precipicios donde caer la mirada, la intuición
de un devenir que nacía.








  
ningún sol
tiene la soberbia de brillar









en la confusión de los soles se debate la vida
hasta que estallen su fin
hasta que agoten su propio alimento
en un combate agónico
arrasan con la noche

en un gesto amoroso
derrumbándose / devorándose entre sí




  





ríos de luz inundarán sus cielos
ríos de luz en corredores vacíos

una flecha de fuego destrozándolo todo
una flecha de fuego tensando la noche