VALERIA ROMÁN MARROQUÍN / DESPUÉS DE LAS BOMBAS














a los compañeros



i.

DESPUÉS DE LAS BOMBAS VINIERON LOS SANMARQUINOS
corriendo bajo cuesta
hacia /la incertidumbre/
                             un laberinto de piedras y humo

tres juraron entre lágrimas no retroceder
ante una totalidad articulada/compleja/contradictoria y sus instituciones
y sin embargo enterrados sus rostros sus costillas
el olor a batalla les quemaba las narices
un rumor de derrota se sobreponía / después de las bombas
despejaron el terreno
pesando sus pasos
y golpe tras golpe
y grito tras grito hacia                                        el desconcierto

un laberinto de piedras y panfletos donde anduvimos perdidos
bajo la mirada de trescientos uniformados
dos tanquetas complacientes
y tres perros del lugar

inevitablemente
/quedaba esperar/

a lo lejos el sol quema sin haber salido


ii.

DESPUÉS DE LAS BALAS VINIERON LOS CAÍDOS
y avanzaron
como única verdad legítima justa y grande entre cuantas ha conocido la historia
bajo la mirada tres perros del lugar
trescientos perros del estado
cien estudiantes (y un poco menos, se especulaba) formados
algunos con palos otros con miedo
desnudos los ojos abiertas las voces
a defender una
única hipótesis posible                                     todopoderosa porque es cierta
ESTAMOS CONVENCIDOS LA LUCHA ES EL CAMINO
                                       hasta quedar exhaustos

pero indivisibles

después de las bombas
la ansiedad de la lógica en sus cabezas y en sus bocas
un vacío como la noche negra
en sus estómagos / un laberinto de piedras y pan duro para la noche
acaso
una formación social concreta con una historia específica se ha levantado
acaso
un hito un proceso revolucionario –de entre los varios procesos en la historia– siquiera prerevolucionario
acaso
una oportunidad para la articulación
de nuestro glorioso movimiento una oportunidad
para recuperar por fin recuperar el cogobierno recuperar los espacios de la reforma por fin
denunciar mil veces denunciar grupos autoritarios
sectores corruptos sectores reaccionarios
los mismos miserables sirviendo a un aparato abiertamente privatizador
mercantilista sirviendo
acaso no el estado acaso en su cima los andes sostengan el deber democrático de brindar a
todos los malditos amurallados un libro un mísero libro hasta el punto de no dejarnos morir
acaso
un laberinto
una vanguardia en nuestros estómagos acaso lenin nos veía acercarnos cien años atrás acaso
estamos sangrando
acaso los nombres las consignas los héroes las batallas el dolor se quedan en el silencio
de la madrugada
plena hora en que atacaron                 miserables
la negra noche /como un hoyo/


iii.

DESPUÉS DE LAS BALAS VINO EL FISCAL
defensoría
la prensa
un par de curiosos un congresista

después de las bombas mirarnos las caras

y pensar
que todo está hecho

a lo lejos la victoria quema
un rumor de retorno permanece bajo la sombra

nudo de inquietudes: nadie baja la cabeza