PRIMICIA: RÓGER SANTIVÁÑEZ / BALARA







fernanda pineda 





EL FULGOR FUGAZ


1.

Muerte solitaria sobre corazón
Pura carne penetra la oscura
Solapa se escribe su canción

Trémula llama vive en el
Plumaje del pájaro volátil
Hilos de sangre me alcanzan

Ahora mares se entreveran
Se sucumben en olvido no
Guijarros saltando entre el oleaje

Cosas lívidas esparcidas con la mística
De una obsesión translúcida soy el
Poema dormido el aire de esta nieve

Firmamento que el río refleja esquirlas
Rumores idílicos soleados soledosos
No hay nadie en mi experiencia personal

                 Vallejo



2.


Fuego oculto corazonal sangres
Rumbo de la rumba añosa que
Dulce mañosa empluma abisal

Por el barrio te encontré primor
Con tus cables chicoteados &
Un naranjal quemado por recuerdo

Pomada untas en la sola tarde
De tus orines sacros melancólicos
Fascinantes chorrean por tus muslos

Ahora que el aura de la aurora
Aurea alcanza tu cholo pelo lacio
Nadie me conoce empuña el

Mástil como tú durante césped
Mental  en menta que la mente
Lamenta porque fue un lloro demudado

                 Al final




3.


Muere una canción flores vivas
Bailan sobre el sol azules frescas
Por la tarde en la memoria del

Almendro mis padres se aduermen
Volvió el Mantaro & la noble rubieza
Como el planeo de hermosas aves

Silvestres en la luz de una soledad
Disfrazada de belleza otoñal con
Otro hemisferio cerca de mi sombra

Rebota el deseo del poema
& dibuja la ansiedad del vacío
Extranjera noche escucha rock

Renace albaricoque de la infancia
Sonidos de Simona pechos calientes
De dulce chola abrasándose a esta

                  Angustia




4.


Armonía copas arboledas susurran sin
Cesar & la esposa se cimbra silenciosa
Inclinada sobre el río a recoger sus

Solas palabras para darme un rumbo
En los ojos griegos memoria del mar
Egeo que no veo ni conozco sino

En la mente de dios oculta & encima
Del mundo frutales alamedas raras
Sueños devorados por insomnia pertinaz

Pacen cabritos piuranos recordados
En su regazo de misionera fecunda
& en su pequeño & dulce cuerpo

Crece la canción que no había oído
En la orilla fina caricia del aire a
Corde a la tendencia inasible del

                   Viento